Si tu especialista te recomendó incluir terapia LPG dentro de tu plan de tratamiento para el lipedema, es normal que te surjan preguntas: ¿duele?, ¿cuántas sesiones necesito?, ¿voy a ver resultados reales o es solo un masaje relajante? Queremos resolver esas dudas con calma, para que llegues a tu primera sesión sabiendo exactamente qué esperar, sin sorpresas ni ansiedad de por medio.
¿Qué es la terapia LPG y por qué se usa en el lipedema?
LPG, también conocida como endermología, es una terapia no invasiva que utiliza un equipo con rodillos motorizados y succión controlada para masajear mecánicamente el tejido conjuntivo y graso. A diferencia de un masaje manual, el movimiento es constante, medible y se puede ajustar con precisión según la zona y la sensibilidad de cada paciente.
En el caso específico del lipedema, el interés por esta terapia ha crecido porque el tejido afectado no solo tiene más grasa, sino que presenta cambios en la elasticidad y en la circulación local. Una revisión reciente sobre lipedema publicada por la Sociedad Española de Médicos Estéticos señala que, junto al ejercicio y la dieta, la terapia descongestiva compleja (que incluye técnicas de estimulación mecánica y drenaje) es especialmente útil en las etapas iniciales del lipedema, como parte de un manejo conservador integral.
En resumen, la LPG no reemplaza otras terapias, pero puede ayudar a mejorar la movilización del líquido acumulado, la textura del tejido y la sensación de pesadez, sobre todo cuando se combina con compresión y drenaje linfático manual.
Antes de tu primera sesión: cómo prepararte
Llegar preparada hace que la experiencia sea mucho más cómoda. Esto es lo que normalmente sucede antes de que empiece tu tratamiento:
- Valoración inicial: Revisamos tu historia clínica, la etapa de tu lipedema y cualquier condición que pueda ser una contraindicación, como problemas de coagulación, trombosis reciente o infecciones activas en la piel.
- Ropa adecuada: Se suele usar un traje o malla especial de una sola pieza que permite que el equipo se deslice correctamente sobre la piel sin lastimarla; en tu clínica te la proporcionamos.
- Hidratación: Llegar bien hidratada ayuda a que el sistema linfático responda mejor al estímulo mecánico durante la sesión.
- Evita comidas muy pesadas justo antes: No es una restricción estricta, pero muchas pacientes se sienten más cómodas con el equipo sobre el abdomen si no acaban de comer.
Si es tu primera vez, cuéntanos abiertamente si sientes ansiedad o si tienes zonas particularmente sensibles. Ajustamos la intensidad del equipo según tu tolerancia, no al revés.
Durante la sesión: qué se siente realmente
La mayoría de las pacientes describen la sesión de LPG como un masaje profundo, firme, pero no doloroso. Esto es lo que puedes esperar:
- Duración: Cada sesión suele durar entre 35 y 45 minutos, dependiendo de las zonas a tratar.
- Sensación en la piel: Notarás un efecto de succión y rodamiento sobre la piel, similar a un masaje intenso. En zonas con más sensibilidad por el lipedema, es normal sentir algo de molestia al inicio, que suele disminuir a medida que avanza la sesión.
- Puedes hablar y relajarte: No es un procedimiento que requiera anestesia ni preparación especial; muchas pacientes aprovechan para descansar o simplemente respirar con calma durante la sesión.
- Ajustes en tiempo real: Si sientes que la intensidad es demasiado alta en alguna zona, coméntalo: el equipo se puede regular al instante.
Después de la sesión: recuperación y cuidados
Una de las grandes ventajas de la LPG es que no requiere tiempo de recuperación. Aun así, hay algunas recomendaciones que te ayudarán a aprovechar mejor cada sesión:
- Hidratación abundante: Tomar agua después de la sesión favorece la eliminación de los líquidos movilizados durante el tratamiento.
- Puede haber enrojecimiento leve: Es normal ver la piel un poco más rosada por el efecto de la succión; suele desaparecer en pocas horas.
- Sensación de ligereza: Muchas pacientes reportan sentir las piernas más livianas al terminar, aunque este efecto puede variar de una sesión a otra.
- Puedes retomar tus actividades normales de inmediato: No hay restricciones de movilidad después de la sesión.
En cuanto a la frecuencia, la mayoría de los planes de LPG para lipedema se estructuran en sesiones semanales durante varias semanas, con reevaluaciones periódicas para medir tu progreso y ajustar el plan si es necesario. El número exacto de sesiones depende de tu etapa y de tus objetivos, así que evita comparar tu plan con el de otra paciente.
Y si en algún momento sientes que la terapia no está dando el resultado que esperabas, ese también es un tema válido para conversar en tu reevaluación. Ajustar el plan a tiempo, en lugar de seguir con una rutina que no está funcionando para ti, es parte normal de un buen manejo del lipedema.
LPG como parte de un plan más amplio, no como tratamiento único
Es importante ser honestas contigo: la LPG por sí sola no “cura” el lipedema, y ninguna clínica seria debería prometerte eso. Su valor está en ser parte de una estrategia de manejo conservador que suele incluir compresión, drenaje linfático manual y, en algunos casos, es un complemento antes o después de una cirugía. Puedes revisar el panorama completo de opciones, incluyendo cuándo se considera la cirugía, en nuestra guía sobre el lipedema y en nuestra explicación de las fases del lipedema.
Mitos comunes sobre la LPG y el lipedema
- “La LPG elimina el lipedema por completo.” No es así. Ayuda a controlar síntomas como la pesadez y la sensibilidad, pero no elimina el tejido graso característico del lipedema; para eso existen otras opciones, como la cirugía especializada.
- “Es lo mismo que un masaje reductor cualquiera.” Aunque la tecnología es similar a la que se usa en estética general, cuando se aplica a lipedema requiere ajustar la intensidad, la dirección del movimiento y la frecuencia según el estado del tejido y del sistema linfático de cada paciente.
- “Si no duele, no está funcionando.” Todo lo contrario: el objetivo es un estímulo constante y bien tolerado, no una sesión dolorosa. El dolor intenso no es sinónimo de mejores resultados.
- “Una sola sesión ya muestra resultados definitivos.” Los beneficios de la LPG se construyen con constancia a lo largo de varias semanas, no con sesiones aisladas.
También vale la pena mencionar que la experiencia de la LPG puede sentirse distinta de una paciente a otra, incluso dentro de la misma etapa de lipedema. Factores como tu nivel de sensibilidad al dolor, la cantidad de tejido fibroso presente y tu respuesta individual al drenaje linfático influyen en cómo percibes cada sesión y en qué tan rápido notas cambios. Por eso, si ya conoces a alguien que ha recibido esta terapia, ten presente que su experiencia es un punto de referencia, pero no un pronóstico exacto de la tuya.
¿Cómo saber si la LPG es adecuada para tu caso?
La LPG suele ser una buena opción cuando estás en etapas iniciales o intermedias del lipedema, cuando buscas un complemento no invasivo a otras terapias conservadoras, o cuando ya tuviste una cirugía y tu especialista la recomienda como apoyo en la recuperación. Sin embargo, no todas las pacientes son candidatas ideales: si tienes ciertas condiciones de salud, tu especialista podría recomendarte otra combinación de terapias.
La única forma de saberlo con certeza es a través de una valoración clínica. Por eso evitamos hacer promesas genéricas sobre quién debería o no debería recibir esta terapia sin antes conocer tu caso particular.
Preguntas frecuentes sobre LPG para lipedema
¿Es dolorosa la terapia LPG?
No debería serlo. Puede haber algo de sensibilidad en zonas más afectadas, pero el nivel de intensidad siempre se ajusta a tu tolerancia.
¿Cuánto tiempo hasta ver resultados?
Varía según cada paciente, pero muchas notan cambios en la sensación de pesadez y en la textura de la piel después de varias semanas de sesiones constantes.
¿Puedo combinar LPG con otros tratamientos?
Sí, de hecho suele recomendarse en conjunto con compresión y drenaje linfático manual para un mejor resultado.
¿Hay alguna contraindicación?
Sí, entre ellas trombosis reciente, infecciones activas en la piel o ciertos trastornos de coagulación. Por eso la valoración inicial es indispensable antes de comenzar.
Empieza tu terapia LPG cerca de ti, en Bogotá
Si buscas terapia LPG para el lipedema cerca de ti, en nuestra clínica en Bogotá la Dra. Jennifer Gaona y el Dr. Juan Carlos Zambrano evalúan tu caso antes de definir si la LPG es la opción adecuada dentro de tu plan de tratamiento. Conoce más sobre nuestro equipo en Sobre Nosotros o agenda tu valoración para dar el siguiente paso.



